Histórica visita de Estela de Carlotto a la ciudad

La presidente de Abuelas de Plaza de Mayo, acompañada de referentes de los derechos humanos, ofreció una sentida charla ante un Auditorio colmado.

“Me siento joven, luchamos y estamos de pie”, afirmó Estela Barnes de Carlotto.

“Me siento joven, luchamos y estamos de pie… usamos bastón, pero nunca nos arrodillamos” le dijo Estela Barnes de Carlotto al numeroso público que colmó el Auditorio Municipal, sentándose en pasillos, escaleras e incluso improvisándose una proyección en una de las paredes del anillo interno donde se colocaron sillas para que más gente pudiera disfrutar con la presencia de la presidente de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo que llegó a nuestra ciudad para cerrar las actividades del Mes del derecho a la Identidad que organizó la Dirección de Derechos Humanos.

El afecto de la gente
Apenas unos minutos antes de las 16 un automóvil llegó sobre el estacionamiento de calle 8 de Junio y desde allí descendió Estela de Carlotto, quien caminando del brazo del director de Derechos Humanos, Darío Barón, no tuvo inconvenientes en detenerse bajo una fina llovizna para sacarse fotos y saludar a un grupo de jóvenes que la esperaba. No dejó a ninguno sin su foto o saludo. Segundos más tarde y ante el pedido de los acompañantes de resguardar su salud, ingresaba por la puerta lateral para saludarse con el intendente José Lauritto y ser recibida por otro grupo de uruguayenses que la esperaban en la zona de camerino: entre ellos Carlos Martínez Paiva, Carlos Vecchio y por supuesto Blanca Díaz de Garnier, abuela de Adriana Garnier Ortolani, y los nietos recuperados Catalina de Sanctis Ovando y Matías Ayastuy Bugnone.

Fueron minutos de mucha efusividad, cariño y hasta incluso algunos regalos para la líder de Abuelas de Plaza de Mayo, que entre foto y foto, y gracias a la gentileza de los organizadores, pudo conversar unos minutos en exclusiva con LA CALLE.

Llamó la atención el cariño de la gente al bajar del auto e ingresar al Auditorio. ¿Cómo lo recibe, cómo lo siente en los tiempos que se están viviendo?

A mi esto me llena el alma, me da fuerzas para seguir, porque éste es el cariño de la gente auténtica. Del verdadero, el sano, y sobretodo contrarresta todo lo malo que se ve, que no es mucha gente pero existe y es muy poderosa. Porque es la que al final tiene además de la maldad, el dinero, y esta gestión de gobierno fomenta todo esto, propiciando el olvido, la desmemoria, y además la ofensa. Porque desde que hizo su campaña nos llamó ‘curro’, ya quiere decir que nos trató de mentirosos. Dicen que mentimos, que alteramos la cantidad de desaparecidos, que los nietos los hacemos aparecer. A todas esas maldades, gente que les cree y además quizás los soporte algún grupo.

Pero eso parece llegar a su fin y ustedes siguen firmes en su lucha.

Acá hemos conseguido la unidad felizmente. La hemos propiciado los organismos de Derechos Humanos, que no interesa si pensamos todos lo mismo, sino si pensamos que basta de esta gestión. Que hay que renovar y estamos muy esperanzados.

Habló del “curro” de los Derechos Humanos. Como líder de un colectivo que ha trabajado durante tantos años en pos de los Derechos Humanos, incluso con reconocimiento mundial. ¿Qué sensación les queda cuando escuchan precandidatos presidenciales hablar de eso?

Nosotros vamos a cumplir 42 años en la lucha de los Derechos Humanos. Nada nos hizo decaer, nada nos hizo bajar los brazos. Y fijate que parece que fuera al contrario porque cuando nos dicen una ofensa, ese dolor, ese disgusto que tenemos nos hace sentirnos más fuertes y más dispuestas a rebatirlo y a demostrar que los que mienten son ellos. No nos quitan la fuerza, así que si eso se propusieron ellos cuando nos llamaron locas y nos siguieron insultando, por suerte en el interín tuvimos buenos gobiernos de Alfonsín y luego, siendo respetuosos, de Néstor y Cristina que para nosotros fueron la construcción de una sociedad generosa, solidaria y ahí se formó a mucha juventud y adolescencia que hoy es adulta y que hoy es la que resiste y está presente. Así que en esa etapa de construcción creció mucha militancia.

Se refirió a la construcción de unidad, de la fuerza del movimiento que encabeza y ahora resta saber qué expectativas tienen sobre un posible gobierno de Alberto Fernández para el sector de los Derechos Humanos.

Yo creo que sí, que va a ser así. No solo porque nosotros lo queremos sino porque también los números cantan. Se están haciendo encuestas, se están sacando conclusiones donde va ganando ampliamente la fórmula Fernández – Fernández así que yo creo que yo creo que esta sonrisa se va a tranformar en un gesto permanente en nuestra sociedad, un gran alivio para los argentinos” concluyó Estela Carlotto regalando una sonrisa mientras era acompañada del brazo por Darío Barón desde los camerinos al salón, escuchándose de fondo los ensordecedores aplausos del gran número de público presente en el Auditorio que se aprontaba para lo que estaba por venir.

El discurso

Luego de la presentación de la banda Subsyste-M” llegó el momento de las palabras y en primer lugar lo hizo Darío Barón, quien por supuesto agradeció la presencia de Estela, Blanca, Adriana, Catalina y Matías, quienes “con su testimonio son fundamentales para mantener viva la lucha por los derechos humanos”, señaló.

Posteriormente fue el turno de Estela de Carlotto, quien a pocos días de cumplir 89 años de edad -el próximo 22-, habló de su vida personal y su lucha, a partir de la desaparición y muerte de su hija Laura, quién al momento del secuestro estaba embarazada.

Así también rememoró las trágicas consecuencias que dejaron en la sociedad argentina los golpes de Estado y lamentó la pasividad personal en el ‘55: “Si otra hubiera sido mi actitud en aquella oportunidad, hoy Laura estaría conmigo. Es por eso que aprendimos mucho de nuestros hijos”.

En otro pasaje dijo que salieron “por el mundo durante la dictadura y recorrimos lugares donde nos fueron recibiendo y dando su protección”, para iniciar esa tarea de casi 42 años que no conoce de descanso a pesar de que algunas voces del pasado y actuales han puesto un manto de sospecha sobre su tarea. “Las ofensas no las tenemos en cuenta; el mundo sabe que no mentimos y que decimos la verdad” y añadió que “cada vez que hay un engaño, la necesidad de justicia fortalece nuestras convicciones”.

Refiriéndose a la actualidad y el futuro de Abuelas, señaló: “quedamos pocas”, pero resaltó el valor de “los afectos directos que han posibilitado la creación de trece grupos activos, integrados por nietos y muchos argentinos de bien que nos siguen”, para cerrar la idea con una cuota de humor: “Eso sí… Mientras exista una abuela, manda la abuela”, dijo ante la complicidad del público en general.

Finalmente destacó el cariño de la gente nuevamente: “Me hace mucho bien, es un alimento para el alma; me dan vida, aliento y pienso que debo dar gracias a pesar del dolor”, señaló a los presentes de quienes recibió interminables muestras de afectos. “Me voy reconfortada de tanto cariño. Me voy más joven, con muchas más ganas de seguir luchando en lo que me quede. Porque la historia tiene sus momentos… esta es una ciudad histórica y tuvo sus momentos gloriosos, y otros no tanto. A nosotros nos tocó la historia de buscar a nuestros nietos, a nuestros hijos, a nuestras familias, a nuestra gente, a los 30 mil, porque son 30 mil personas desaparecidas, aunque digan que no, son 30 mil, y 500 nietos aproximadamente, algo inconcebible… el robo de bebés tras el nacimiento, y matar a la mamá después. Es algo que no debe volver a pasar y por eso estamos nosotros acá”, concluyó Carlotto ante el aplauso final del público.

Por Mario Bonnot

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